
Debe saber que en casi ningún otro lugar existen tantos tipos de pan como en Suiza, pues se conocen entre 200 y 300 variedades de panes. Cabe anotar que cada región y cantón posee sus panes tradicionales que son ingeridas en sus tradicones, costumbres así como en bautizos, matrimonios, fiestas religiosas o paganas.
Y esto no debería llamarnos la atención pues la experiencia en prepararlas se remota a sus antepasados que la cocían hace casi 6.000 años. Y la verdad es que existen verdaderas obras maestras que se preparan para ocasiones especiales.
Por ehemolo, en los cantones de Appenzell, Valais y Berna existen los denominados Gebildbrote, que suelen llevar diferentes símbolos en formas trenzadas. Destaca también el Filebrot del Appenzell que lleva caracoles, mientras que en el cantón del Valais se prepara el Mitscha, un pan bautismal que lleva una cruz y el monograma IHS.
Igualmente conocidos son los Chindbettibrot de Berna que tiene la forma de la rueda de la vida y que se prepara para celebrar el nacimiento de un hijo. También para el Día de San Nicolás del 6 de diciembre, se hacen todo tipo de muñecos de pan que llevan diferentes nombres y se cree que se remontan a la época precristiana, cuando los celtas hacían efigies de sus dioses.
Finalmente, hay panes que se elaboran para recordar hechos pasados, como en Schwyz donde el personaje del Blätz se pasea por las calles con roscas colgadas de un palo ; mientras que en Wil, en el cantón de San Gall, se le da a cada niño un muñeco de pan dulce denominado Altjahrsmann.


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