
La ciudad de La Chaux-de-Fonds se halla cerca de la frontera a Francia en el Jura de Neuenburg. La Chaux-de-Fonds con su aspecto urbano ajedrezado y singular en Suiza es considerada como la cuna de la relojería mundial y como baluarte del Modernismo en Suiza.
Su hermoso paisaje invita a hacer excursiones y pie y en bicicleta y a practicar esquí nórdico en invierno. La Chaux-de-Fonds, la ciudad más alta de Suiza a unos 1000 metros de altura, es lugar natal de personalidades famosas como el arquitecto Le Corbusier, el pionero de automóviles Louis Chevrolet o del escritor Blaise Cendrars.
En La Chaux-de-Fonds apenas si hay edificios medievales ya que un gran incendio en 1794 destruyó la ciudad casi completamente. Charles-Henri Junod reconstruyó La Chaux-de-Fonds en forma ajedrezada según el modelo de ciudades estadounidenses.
El arquitecto Charles Edouard Jeanneret-Gris nacido aquí en 1887, conocido bajo el nombre Le Corbusier, dejó algunas obras tempranas en su ciudad natal, entre éstas la “Maison Blanche”, construida en 1912 para sus padres.
Aqui se encuentra el Museo relojero Musée International de l’Horlogerie (MIH) en La Chaux-de-Fonds – más de 4000 objetos ponen de manifiesto de manera impresionante la historia de la cronometría.
Igualmente, La “Ville Turque” (1916/17), muy avanzada a su tiempo en aquel entonces, pertenece hoy al patrimonio mundial cultural y es empleada desde 1987 como centro PR del fabricante de relojes Ebel.



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