
Es uno de los monumentos más visitados en Berna. Construido en el siglo XIII la Torre del Reloj o “Zytglogge” , en sus inicios, la torre formaba parte de la muralla de la ciudad. Al observar la gran campana, debes saber que al principio el repique era manual a mano hasta que fue manual en el año de 1405.
Pero no fue hasta 1530, en que el reloj tuvo un mecanismo mecánico de armaduras, hecho por el alemán Kaspar Brunnen, quien colocó unos aditamentos sorprendentes para la época : un gallo dorado que canta tres veces, un hombre que gira un reloj de arena, así como un caballero medieval que con un martillo de oro repiquetea las horas en la flecha de la torre.
Con el paso del tiempo se añadieron otros elementos, como en 1610, con los osos bailadores con los colores del escudo bernés. Entre ellos hay otro oso con una corona que camina sobre sus cuatro patas y un caballero armado a caballo. Igualmente, en 1642 se adornó el reloj con un ladrón que mueve las piernas, como corriendo, hacia arriba mientras toca los cascabeles.
Te llamará también la atención de su fachada exterior de la torre que ostentan el estilo bárroco.Aquí, la gran esfera está rodeada de un mural que representa el comienzo del tiempo. Cabe destacar que el reloj de calendario indica la hora del día, los días de la semana y del mes, así como el zodíaco y las fases lunares.
Hay una leyenda que dice que el sabio Albert Einstein se inspiró en esta Torre para dar vida a la Teoría de la Relatividad. Esto, al observar cómo los autobuses pasaban al lado de la Torre del Reloj y se preguntaba lo que ocurriría si los buses pasaran con la velocidad de la luz.




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